Al menos tres migrantes guatemaltecos son reportados como desaparecidos cada dos semanas en el Consulado General de Guatemala en Tijuana, y ante el cúmulo de casos autoridades centroamericanas y la Procuraduría General de Justicia de Baja California (PGJE) acordaron un protocolo de búsqueda.
El comparativo de muestras de ADN de fallecidos con que cuenta la PGJE y quienes buscan a algún ser querido será una de las vías de investigación, aunque no se tenga la certeza de que los migrantes hayan muerto, informó el procurador de Justicia, Rommel Moreno Manjarrez.
Al respecto la cónsul general de Guatemala en Tijuana, Jimena Díaz González, destacó que los centroamericanos son más vulnerables a sufrir todo tipo de abusos, incluso asesinatos y por ello el acuerdo contempla investigar los delitos contra ese sector de la población.
La mayoría de esos migrantes considerados desaparecidos tenían como destino Estados Unidos, pero se sospecha que muchos pudieron quedarse de este lado de la frontera sin documentos y al no cumplir su objetivo han preferido cortar comunicación son su familia, cuando no han sufrido otras situaciones.
"Ese es un aspecto, no estoy diciendo que sería todo, pero es una parte que también es importante, la otra es que a veces no saben… mueren en el camino, ustedes saben lo que es ‘la bestia’… a los tres días si una persona los familiares no la solicitan, pues es sepultada en una fosa común”.
La diplomática explicó que el reporte de desaparecidos corresponde a ocho estados que representa el Consulado de Guatemala, y mencionó que gracias a los protocolos de búsqueda, en el 2011 en el desierto de Sonora se localizaron los cuerpos de tres migrantes fallecidos en el intento por llegar a Estados Unidos.
En el acuerdo de búsqueda se contará con la intervención de la Cruz Roja Internacional para realizar protocolos legales desde el punto de vista humanitario, informó el procurador de Justicia.
Mencionó que como parte de la atención a migrantes, en dos años en Baja California se han desarticulado nueve bandas de secuestradores de personas que pretendían cruzar a Estados Unidos y se ha detenido a 75 presuntos responsables.
Desde el año 2000 la PGJE inició una base de datos genéticos de personas fallecidas desconocidas que fueron sepultadas en la fosa común; son las muestras que pueden cotejarse con el ADN de quienes buscan algún familiar, y para el caso de aquellos que no puedan viajar a México podrán hacerlo mediante acuerdos con sus respectivos gobiernos, con apoyo de los consulados