Durante un simulacro de intento de asalto y otro de secuestro, en el que participaron elementos de la Policía Municipal de Las Choapas, Agua Dulce y Moloacán, ocurrieron una serie de errores que de ser real los hechos, le habrían costado la vida a los uniformados, por lo que sus superiores les pidieron tener más cuidado.
El evento dio inicio alrededor de las 10:00 horas, donde autoridades de seguridad tales como el regidor tercero, Rodolfo Sánchez Soto, el Delegado de Seguridad Pública del Estado, José Martínez Trujillo, el director de la Policía Municipal de Las Choapas, Wilfrido López Vicente, el director de la Policía de Agua Dulce, Rosendo Méndez Córdoba y el director de la Policía de Moloacán, Benigno Clara.
Como parte de la evaluación que recibieron por el “decimo curso de adiestramiento permanente itinerante en seguridad pública” el día de ayer se llevó a cabo la clausura del mismo, donde tendrían que realizar un simulacro a fin de aplicar las técnicas y estrategias aprendidas durante el entrenamiento.
El primer grupo “entrenado” que dio su demostración fueron los elementos de éste municipio, donde evidenciaron un pésimo desempeño, toda vez que la falta de capacitación ocasionó que la mayoría de los elementos tuvieran fallas durante la detención de un grupo de personas presuntamente integrantes del crimen organizado.
El simulacro se llevó a cabo frente al salón de usos múltiples, “El Titanic”, donde el comando de Policías Municipales marcaron alto a los sospechosos, sin embargo, en el momento en que un policía colocaba las esposas a uno de los detenidos, el arma revólver del uniformado , cayó al suelo justo frente al “detenido”, situación que causó risa entre los asistentes, y vergüenza en el director de la Policía Municipal, pues de haber ocurrido en un hecho real, podría haberse desencadenado una tragedia.
De inmediato tocó turno a los uniformados provenientes de Moloacán, los cuales no tuvieron mejor suerte, toda vez que uno de los policías al momento de la detención y trasladar al sujeto a la patrulla, tropezó y de inmediato cayó junto con la detenida, poniendo en riesgo, su seguridad así como la de los demás elementos.
Por último fue el turno de la Policía de Agua Dulce, cuyos elementos no supieron coordinarse para “repartirse” a los sospechosos, toda vez que uno de los malhechores quedó sin resguardo policial y mejor decidió continuar con la actuación y fue a entregarse a la policía.
Los tres casos antes mencionados, solo son algunos ejemplos del deficiente desempeño que los uniformados realizaron, pues sin duda alguna hubieron otros errores, y a decir de la ciudadanía presente, hicieron falta los golpes, cachetadas y las mentadas de madre que los policías municipales constantemente arremeten en contra de los detenidos.